El crecimiento del comercio ecológico en España es directamente proporcional a la concienciación de la sociedad por este tipo de productos, sólo en un año el mercado interior de productos ecológicos en España ha aumentado un 24,5%, según un estudio publicado por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

El comercio ecológico no sólo consiste en que el producto sea saludable y natural, sino que una gran parte de ello es hacer que el comercio sea sostenible, es decir, que todas las personas involucradas en él tengan un trato justo, y que los procesos necesarios para su puesta a la venta no sean perjudiciales, ni para la sociedad ni para el medio ambiente.

Este tipo de comercio no sólo es beneficioso en sí, sino que ha mejorado la situación de otros ámbitos de la sociedad de nuestra ciudad. En primer lugar, ha beneficiado al pequeño comercio y a la hostelería local, los que en la venta masiva en supermercados y grandes superficies siempre son los perjudicados. El comercio ecológico ha supuesto una salida al pequeño comerciante a la hora de valorar su trabajo como es debido, y apoyar al producto local que con la monopolización del comercio se estaba perdiendo casi en su totalidad, hablamos de calidad recuperada y de la activación del sector comercial cordobés que se ha visto corrompido por la llegada de empresas nacionales y multinacionales.

A pesar de esta tendencia, aún cuesta el reconocimiento del auge del comercio ecológico, y sobretodo el apoyo financiero a los pequeños empresarios y agricultores que se dedican a hacer de esta ‘moda’ una profesión. Las subvenciones y ayudas estatales aún son demasiado escasos, y aunque ya se advierte movimiento y concienciación a nivel europeo, es una carrera aún por ganar de los comerciantes y productores que se dedican a vivir de lo ecológico.

Uno de los aspectos más interesantes del comercio ecológico son los distintos puntos de venta, siendo el sistema de cestas de los más comunes. El consumidor abona 10€ por una cesta de productos que el mismo productor elige. Este sistema ha facilitado, entre otras cosas, eliminar los intermediarios y por tanto el coste y el gasto de energía, y de la misma manera mejora la situación del pequeño comerciante y productor porque acorta la cadena entre el consumidor y el mismo.

En Córdoba las opciones para acceder a estos productos cada vez son más numerosas y especializadas. La cadena de supermercados Frescum fue de las primeras de su tipo en llegar a la ciudad, y pone a la venta productos 100% naturales y mayormente locales. Por otro lado, los comercios ecológicos que crecen con más fuerza son los establecimientos locales normalmente establecidos por empresarios que también son productores en los alrededores de la ciudad.

Además, las actividades y asociaciones en favor del comercio ecológico son cada vez más numerosas y relevantes en la ciudad, destacando la Asociación Ecomercado de Córdoba, que organiza en el Bulevar del Gran Capitán, el ecomercado el primer sábado de cada mes.

Actualmente, podemos afirmar que es comercio ecológico es uno de los ámbitos de este sector que más crece en nuestro país. Aunque los motivos por los que la producción ecológica está en auge son varios, tenemos claro que el único camino para avanzar en este terreno es la concienciación a la sociedad y la introducción al ámbito cultural de cada sociedad que permiten a las ciudades recuperar su riqueza local.